Día Europeo del Sueño
Tenemos necesidad de dormir para pensar claramente, tener un tiempo de reacción rápido y almacenar nuestros recuerdos. De hecho, las vías cerebrales que nos permiten aprender y recordar están muy activas durante el sueño. La falta de sueño tiene un precio. Reducir los períodos de sueño puede abolir la concentración y la atención del día siguiente además de ralentizar los períodos de reacción. Los estudios neurofisiológicos han demostrado que, en situaciones de falta de sueño, las personas son susceptibles de tomar las peores decisiones y de tomar muchos más riesgos. Esto se puede traducir como un rendimiento mediocre en el trabajo o en la escuela y también un aumento del riesgo de accidentes de todo tipo (algunos estudios demuestran que entre el 15 y el 25 % de todas las colisiones de automóviles son atribuibles a la fatiga del conductor)
La falta de sueño hace cambiar el humor y hace que la persona se vuelva irritable, esto está directamente relacionado con malos comportamientos y problemas interpersonales, sobre todo en niños y adolescentes. Las personas que tienen insomnio crónico tienen más riesgo de padecer depresión.
Una mala calidad del sueño afecta el sistema cardiovascular y aumenta la tensión arterial y el riesgo a padecer otras enfermedades cardíacas. También tener una buena calidad del sueño es necesaria para producir hormonas importantes que permiten que los niños crezcan y que aumente su masa muscular y a los adultos tener un buen sistema que los ayude a responder frente a una infección y a reparar células que han sido dañadas. Las hormonas liberadas durante el sueño tienen mucha importancia en la manera que el cuerpo utiliza la energía. Es más, cuanto menos duerme una persona mayor riesgo tiene de sufrir sobrepeso, obesidad o diabetes y mayor es la necesidad de comer alimentos muy ricos en calorías y azúcar. Un sueño reparador ayuda a tener un sistema inmunológico fortalecido.
Hay más de 100 enfermedades relacionadas directamente al sueño, ejemplo de ellas son: la apnea del sueño que es la interrupción de la respiración durante algunos segundos y el síndrome de las piernas inquietas que es el movimiento de las extremidades durante el sueño.
Higiene del sueño
Una buena rutina durante el día y sobre todo en las horas próximas a irnos a dormir nos ayudará a tener un sueño reparador. Estas medidas son muy lógicas y no son para nada difíciles de cumplir. Ellas son:
- Establezca un horario para acostarse y levantarse.
- Evite la cafeína y la nicotina.
- No haga actividad física a horas muy tardías de la noche.
- Evite las bebidas alcohólicas antes de acostarse.
- No realice comidas copiosas y las bebidas muy tarde en la noche, lo más aconsejable es cenar temprano y muy poca cantidad.
- Evite las siestas.
- Relájese antes de ir a la cama.
- Elimine las distracciones como los ruidos y las luces fuertes.
- Evite dormir en una cama en la que no se encuentre cómodo.
- Evite tener ordenador y televisor en la habitación.
La práctica de una actividad física durante el día (por ejemplo, la marcha acelerada durante 30 o 40’) tiene efectos beneficiosos para el sueño.
Para finalizar queremos decirle que si padece de insomnio no dude en consultarlo con su médico o pediatra de cabecera.
Recursos para el sueño
Se aprovechará para tratar temas relacionados con adicciones sin sustancias (juego, pantallas…)
https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/sueno-infantil
“Centro AdCom Madrid” centro para prevención, tratamiento e investigación en trastorno por juego y otras adicciones comportamentales. https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/adcom-madrid